Y mientras… ¿qué hacían los cristianos?

Bueno, pues no es hasta el siglo que los cristianos comienzan con la presión sobre los territorios de al-Andalus. Antes de esto los mozárabes están sin saberlo contribuyendo con los monasterios del norte a construir nuestra lengua “el castellano”.
El mozárabe está imbricado en la sociedad musulmana, comparte sus costumbre y su lengua. Pero el mozárabe era bilingüe y fue el transmisor de nuevas palabras que enriquecerán la . Es el responsable, no ya de las palabras nuevas, sino de formas de construir la frase. por ejemplo: esa manera de construir los nombres propios los árabes, en la que terminan con coletillas “el más grande” o “el siervo de alá” también se adoptan en el castellano y utilizamos en frases hechas como estas: para hablar de un fallecido ponemos detrás “que dios tenga en su gloria” o para dirigirnos a un ilustre acabamos dicendo “que dios guarde muchos años”.
El viaje del idioma a través de los siglos es sin duda un viaje interesante. Si quieres seguir leyendo sobre esta “aventura” aquí te recomiendo algunos sitios de la red:

Focos de irradiación lingüística.
Ramón Menéndez Pidal
Glosas Emilianenses es una ingente colección de artículos sobre este tema.
El primer vagido de nuestra lengua. Dámaso Alonso

Recuadro especial merece sin duda, por partida doble, este cordobés que además fue Canónigo de la Santa Iglesia de Córdoba. Bernardo José de Aldrete, con su obra “Del origen y principia de la Lengua Castellana o romance que oi se usa en España”. es, en realidad, el primero en ofrecer una síntesis doctrinal de los fundamentos teóricos de la corrupción. Su obra pretende, principalmente, rebatir la tesis que negaba la filiación latina del romance. Centrándose en el proceso de la romanización de la Península, trata de demostrar que la dominación romana y la conversión del latín en lengua vulgar son hechos íntimamente relacionados. Si a lo largo del setecientos las argumentaciones de Aldrete eran ya un logro científico, a fines de esa centuria la teoría de la corrupción formaba parte de la cultura filológica de nuestra lengua. Por cierto, que poco o nada habla en su gramática, del enorme número de palabras árabes que, ya en esos tiempos, poblaban nuestra lengua.

Bernardo José de Aldrete parece ser también el autor de un manuscrito que se encuentra en el Archivo de la Catedral de Granada, escrito en 1612 por un peregrino anónimo. En él narra las etapas del Camino de Santiago (Camino Mozárabe) tomando como punto de partida la Mezquita de Córdoba, y que puedes leer completo aquí

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