El Gallo de San Isidoro de León, una antiguedad de Medina Azahara

El Gallo de metal que corona la torre de la Iglesia románica de San Isidoro de León es un icono de la ciudad. Al igual que Teruel tiene el Torico, o Valencia el murciélago, Almería el Indalo, o Córdoba quizás, el Potro de la plaza, León se identifica gráficamente con esta interesante veleta que ha presidido la vida de los leoneses por casi un milenio, hoy convertida también en producto de artesanía de la ciudad.

Pero mira tú lo que son las cosas, que de tanto estar ahí, nadie se había preocupado de mirar más detenidamente esa inaccesible escultura de cobre. Hasta que en el año 2003, dentro de una reforma integral de la iglesia, es desmontado para su restauración (poca) y limpieza. El periódico da la noticia de que el gallo es sin duda la pieza más antigua de la iglesia, que puede ser de origen persa. Las pruebas del carbono 14 certifican que la pieza está datada sobre el año en que nació Mahoma.

A partir de este punto comienzan las especulaciones sobre su origen y su viaje, tantas que merecieron un congreso: “Jornadas Isidorianas sobre el gallo de la torre”, solo para esta figura. Lo que parece que está más o menos claro, es que la pieza puede provenir de Medina Azahara a la que llegó por un regalo, una antiguedad para engalanar los edificios.

No hay ninguna duda de que el gallo es una pieza de metalistería islámica, con un claro destino palatino. Pero, ¿cuál puede ser su verdadera procedencia, su origen? No existe una respuesta definitiva al respecto, pero durante el siglo XI existe una curiosa e interesante línea de conexión entre la ciudad de León, capital del Reino, con el al-Andalus. En esta conexión o vínculo, que se concreta una serie de sucesos armados, podría haber tenido lugar el traslado a la ciudad de esta sugestiva obra. El gallo de San Isidoro pudo haber sido traído por Alfonso VI como parte de los saqueos realizados en 1072-1075 a los alrededores de Córdoba, en apoyo a su aliado, el rey de Toledo, Al-Mamún.

A comienzos del mes de noviembre del año 1009, las tropas de Sulayman y los leoneses cruzan el Guadalquivir, atacan los arrabales de Córdoba y siembran el terror entre sus habitantes. Toda la campiña cordobesa sufre los asaltos de bereberes y leoneses, que se dedican al pillaje de una parte importante de las riquezas del Califato, llegando a entrar, destruir y saquear Medina Zaira, Alamiria y el palacio califal de Medina Azahara, sucesos en los que se cuenta que los leoneses: “saquean y roban sin orden”.

Os pongo aquí el enlace a la página de un internauta de León que ha profundizado en su blog sobre esta interesante pieza que también huele a Córdoba. La pieza hoy se conserva en el Museo de la Colegiata de León (foto arriba) y en su lugar se ha colocado una réplica (foto abajo).

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7 comments for “El Gallo de San Isidoro de León, una antiguedad de Medina Azahara

  1. David
    13/06/2009 at 17:15

    Oye, ¿cómo se le hace la prueba del carbono 14 a una pieza de metal?

  2. El tabernero
    13/06/2009 at 17:25

    Pues no lo se, pero creo que esta prueba se la hicieron a restos de tierra y polen que había adherido en el interior. Son esos restos por lo visto los que han servido para datar con el C14 la pieza.

  3. David
    13/06/2009 at 18:27

    Ah, de acuerdo, gracias por la aclaración.

  4. Jeronimo Sanchez
    13/06/2009 at 18:43

    La datación por radiocarbono, también llamada prueba del carbono 14, es un método de datación absoluta que, la verdad, se usa poco en Arqueología, aunque bastante en Prehistoria (se parecen, pero no son lo mismo). Consiste en ver qué cantidades de c14 hay en un resto material, y a partir de ahí, vemos qué edad absoluta tiene. Es un método anticuado y poco efectivo para todo aquello que no tenga más de 5000 años. Y además, es poco exacto, porque suele dar un margen de unos 500 años arriba o abajo. Vamos, que si esto lo han datado por así, me temo que van a tener que buscar otro medio de fecharlo. Además, si lo han datado por la tierra que tenía dentro, pues la verdad, menos fiable, porque esta tierra ha estado expuesta a vete tú a saber qué cosas, y la medición nuclear, sencillamente, no sirve. Sólo serviría con una muestra no contaminada, es decir, sacada de la excavación e inmediatamente metida en un ambiente estéril y herméticamente cerrado.

  5. Ben-Saprut
    18/06/2009 at 18:49

    Aún así, la pieza, por sus características, tiene toda la pinta de proceder de un lugar noble (o artesanía noble) de cultura musulmana, y antigüedad lógica. ¿De Madina Al-Zahra? ¿Quién sabe?

  6. Boro
    05/10/2009 at 22:05

    Por lo que he leido en algún artículo (cuyo enlace no sabría daros) es posible que la pieza no sea islámica sino sasanida, puesto que el gallo era uno de los simbolos de la realeza sasanida y Shapur cuando conquistó jerusalem sustituyó las cruces que coronaban las iglesias por gallos. Además la datación es anterior al surgimiento del Islam. La procedencia cordobesa es solo una hipótesis, aunque resulta bastante probable que venga de algún saqueo sobre Al-Andalus de los reinos cristianos. Siento dar información sin aportar la fuente pero no he conseguido dar con el artículo en el que lei esta información

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